inversión con storydoing

Storydoing: inversión emocional con impacto social

El arte de contar historias ya hace tiempo que se ha convertido en una herramienta imprescindible de marketing a la hora de hacer branding. Contar historias que conecten emocionalmente con nuestros clientes es un elemento más del pack de herramientas en toda estrategia de comunicación. Pero hay que ir un paso más allá y lograr la conexión a través del storydoing.

La autenticidad es probablemente la parte más relevante en cualquier estrategia de comunicación, en el sentido que todo aquello que comunicas debe estar alineado con tu filosofía de empresa. Es la única manera de convencer. Si no eres auténtico, tu mensaje no llega, no cumple su objetivo. Por ello es importante que tu storytelling vaya un paso más allá, que esa historia se haga realidad, poder transformarla en acciones concretas en las que tus clientes puedan tomar parte y sentirse implicados. Esto multiplica el engagement del cliente con la marca.

Tenemos que pasar del “contar” al “hacer”, implicando a nuestros clientes, haciendo que se sientan parte de nuestra marca, convirtiéndolos en nuestros fans.

En relación al storydoing, os recomiendo un breve pero interesante artículo de la web The Vision Room.com, que establece de forma esquemática los principios y beneficios del storydoing. Sin duda me quedo con dos afirmaciones con las que estoy totalmente de acuerdo:

  • Storydoing organizations have a feeling of authenticity and humanity about them that is lost in many traditional organizations today. It makes them magnetic.
  • Storydoing organizations create fierce loyalty and evangelism in their customers. Their stories are told primarily via word of mouth, and are amplified by social media tools.

Llegados a este punto, me pregunto y os hago partícipes de la siguiente reflexión: en el mundo de la inversión, es posible hacer uso de este elemento emocional de la comunicación? El storytelling y el storydoing, son aplicables al terreno de la inversión?

La respuesta inmediata es un rotundo NO!!! Desde cuando la inversión es emocional? Si preguntásemos a la gran mayoría de profesionales del sector, la respuesta más razonable sería: ” si pones las emociones en la balanza a la hora de tomar decisiones de inversión, probablemente te equivocarás”.

Es cierto, en gran medida es así.  Si queremos captar la atención del inversor para que invierta en nuestros fondos de inversión, acciones, ETF, etc. difícilmente podremos utilizar y encontrar (a riesgo de equivocarme) ejemplos de estrategias de comunicación basadas en el storytelling y mucho menos en el storydoing. Después de 15 años de experiencia en el sector, me resulta difícil encontrar en este escenario un hilo conductor entre las emociones y la inversión, elementos antagónicos por naturaleza.

Por lo menos eso es lo que pensaba, pero nada más lejos de la realidad. Podemos encontrar excepciones, y en mi opinión esas excepciones deben cumplir tres elementos importantes:

  • tiene que estar claramente identificada la finalidad de la inversión, el destinatario final.
  • debe tratarse de una inversión claramente definida en los parámetros de rentabilidad, riesgo y plazo.
  • debe proponer valores más allá del mero retorno financiero de la inversión.

Los ejemplos más claros que podemos encontrar son aquellos ligados a la inversión con impacto social y/o medioambiental, que permiten al inversor una conexión emocional con valores ligados a un beneficio colateral más allá de la mera rentabilidad. En este terreno es fácil construir historias que conecten la emoción con la inversión.

El valor emocional del impacto social / medioambiental es uno de los factores diferenciales que algunas de las nuevas startups vinculadas a la financiación colaborativa (crowdlending) pueden explotar a su favor como una potente herramienta de marketing para generar verdaderos fans de la marca.

El ejemplo más reciente que he visto está en el penúltimo proyecto de inversión (iba a decir último, pero acabo de enterarme de que en 5 días!!!! han cerrado un nuevo proyecto) financiado en la plataforma @ECrowdinvest:  instalación fotovoltaica de autoconsumo para complejo ecoturístico – Mar de Fulles.

Lo he seguido de cerca porque soy un apasionado de la economía colaborativa, de las nuevas formas de inversión y financiación pero sobretodo de aquellas  que además aporten impacto social positivo. Por ello, cuando leía el artículo de la web The Vision Room relativo al storydoing, automáticamente vino a mi mente la estrategia de comunicación que ECrowd desarrolló en Facebook o Twitter, haciéndonos partícipes de la evolución semana a semana de la obras, invitando a los inversores potenciales a una visita guiada de las instalaciones y teniendo la oportunidad de hablar con los gestores del proyecto.

Como afirmaba el experto en comunicación Alfonso García-Valenzuela, en un recomendable artículo de marketingdirecto.com: “el gran objetivo que perseguimos en la actualidad es vivir, sentir y experimentar la marca, sus valores y sus historias en todas las interacciones gracias a las nuevas tecnologías y herramientas”.

¿De todos aquellos que han decidido participar en el proyecto, cuantos creéis que lo han hecho porque se han sentido identificados, porque les han dejado formar parte de esta historia? No conozco los números, pero seguro que el porcentaje de éxito fue enorme!!!  Yo a esto lo llamo STORYDOING!

 

Publicado en ColaboraTeca, Economía alternativa, Inversión & Ahorro y etiquetado , , , , .

Un comentario

  1. Pingback: Economía colaborativa: el valor de los valores - El inversor paciente

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *