Las energías renovables, cuestión de voluntad política

Renovables, cuestión de voluntad política

El consumo de energía es uno de los principales parámetros para medir el progreso y bienestar de una sociedad. El modelo económico actual, se enfrenta a una ecuación donde se exige una demanda creciente de energía y donde existen unas fuentes de energía fósiles finitas. Para evitar un colapso en el sistema la opción pasa por desarrollar fuentes alternativas como las renovables.

Todos los tenemos claro, instituciones nacionales y supranacionales las primeras. Ya hay programas marco definidos con objetivos claros también El problema como siempre esta en la lenta ejecución de las medidas para corregir este problema.

Como muestra, basta recordar que para el 2020 tenemos marcado lo que se denomina el plan 20-20-20, esto significa:

  • la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero en un 20% respecto a los niveles de 1990
  • el aumento en un 20% de la eficiencia energética
  • conseguir que las renovables aporten el 20% del consumo de la energía final bruta para el año 2020.

La realidad es que según datos de Eurostat y el Ministerio de Energía, en 2015, se había llegado al 16,4% con fuentes renovables. Adjunto un interesante artículo de la web Energías Renovables.

La mejor manera de avanzar es mostrando interés e intención, sobre todo intención, intención que debe traducirse en hechos. Para ello es importante que podamos valorar y/o comparar de manera objetiva. En ese sentido los datos son la mejor herramienta a nuestro alcance.

En el articulo que nos ocupa, me parece interesante poder establecer una puesta en común de esa intención, y una buena muestra es el esfuerzo de inversión a nivel europeo en I+D, relativo a la innovación desarrollada en el campo de las energías renovables. El estudio completo, lo podéis leer en este enlace: “ The state of renewable energies in Europe, 2016“.

En las páginas 207-2015 podréis ver el estudio comparativo de la inversión en I+D a nivel europeo. Lo que podemos apreciar es que a nivel nacional tenemos mucho camino por recorrer para ponernos al nivel de otros países, dado que poseemos una cantidad de recursos naturales (lease, energía solar)  que muchos países ya quisieran para si.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Son diferentes las fuentes que permiten aprovechar los recursos naturales para generar energía, mejorar la dependencia del exterior y por tanto la balanza comercial en lo referente al gasto en importación de energía de otros países.

En este sentido creo interesante hacer mención a un excelente artículo que leí hace unos días de Fernando Ferrando (Vicepresidente de la Fundación Renovables) sobre la balanza energética de España. El titular lo dice todo y su argumentación es contundente: “España, un país resignado irresponsablemente a la dependencia energética

Resumo en tres puntos las claves del artículo:

  • Nuestra dependencia energética del exterior supone que el 72% dela energía que consumimos la importamos.
  • Este dato nos sitúa a una distancia de 20 puntos respecto de la media europea.
  • Nuestra economía es ineficiente en la relación PIB/energía consumida, en comparación con los países de nuestro entorno (para producir necesitamos consumir mas energía que nuestros competidores).

En un país en el que a la fuerza laboral se le ha exigido durante estos años de crisis un esfuerzo de contención (estoy siendo muy diplomático), asumiendo de manera desproporcionada el esfuerzo de ajuste para mejorar la competitividad de nuestra economía, parece cuanto menos escandaloso que parte de ese esfuerzo se vaya por el retrete. Tal cual suena.

Nuestra nefasta política energética provoca que gran parte de la mejora de competitividad salarial (ganada con el sudor de muchos trabajadores que hoy trabajan más por menos…) se pierda por el sobre-coste energético respecto a nuestros competidores.

Es una falta de respeto (vuelvo a ser muy diplomático) hacia todos los trabajadores. Porque es bien sabido ( y el artículo de Fernando Ferrando lo expone muy bien) que el problema esta en la falta de voluntad política para reordenar el sector eléctrico , evitando perjudicar sus cuentas de resultados. Como siempre, por intereses de una minoría.

Este hecho se hace más perverso si cabe cuando el estado, con su desarrollo normativo, el que podría facilitar este cambio de modelo energético, no solo no lo favorece sino que en lugar de facilitar al ciudadano de a pie el autoconsumo energético, decide perseguirlo. En que cabeza cabe…..?

En definitiva y volviendo al estudio con el que comenzaba el artículo. Es un país como España, con los recursos renovables que tenemos a nuestro alcance, como es posible que estemos tan distantes de los países líderes en inversión en I+D en materia de energía solar y eólica?????

¿Porque seguimos sin una intención clara y decidida  en esta dirección, si es la única razonable para el planeta ( a excepción claro está de las “expertas” opiniones – y por desgracia las decisiones – de algunos “reputados” líderes mundiales)?

Muchas preguntas, muchas respuestas y opciones posibles, pero poca o ninguna voluntad política de resolver.

Sigamos trabajando por un mundo mejor y más sostenible!

Publicado en Innovación y etiquetado , , .

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *